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8 de junio de 2011

La traición del conseguidor

Tratamos, amigos, leales o desafectos y desconocidos lectores, de la política llevada a su forma más chapucera y ridícula. Mezclamos, alrededor de la mesa, ingredientes básicos en un menú que se pretendía secreto a base de tajadas gordas, como siempre urbanísticas, aderezadas con acuerdos políticos, mentiras y traiciones. Es la política a los modos y maneras de siempre, hecha por los mismos políticos y el mismo  oscurantismo de siempre. Nada cambia. Es imperturbable. Antes de coger el acta de concejales electos, dos de los que serán ediles getafenses juegan  a los pactos, a la vida y a la muerte política de Pedro Castro, con permiso y la anuencia de la omnipresente y omnipotente dama de hierro del Partido Popular madrileño, Esperanza Aguirre.

La cita, gastronómica, urbanística y política, tiene lugar en el territorio natural de Juan Soler-Espiauba, en el barrio de Salamanca, en uno de los lugares preferidos de la derecha pija madrileña (marisquería Restaurante Ponteareas. Claudio Coello, 96). Es miércoles día 1 de junio y es la hora de comer. Están convocados, a iniciativa de las más altas instancias del PP regional y de la Comunidad de Madrid y asisten, claro está, Francisco Granados Lerma, vicepresidente de la Comunidad y hombre de confianza de la presidenta regional, Juan Soler-Espiauba Gallo, candidato a ocupar la alcaldía de Getafe el próximo sábado día 11, José Luis Morato Gómez, cabeza de la lista que UPyD presentó en las pasadas elecciones municipales y concejal electo, y … tachán, ta-ta-tachán, tararííí...

... Angel Torres, sí señor, presidente del Getafe C.F. y hasta el pasado día 22 de mayo, hombre cercano, antiguo lancero y defensor del honor del alcalde de Getafe, casi amigo [digámoslo así] y conseguidor del urbanismo local. Casi nada. Es el primero, y más notable, de los personajes que se han cambiado la americana progresista, hombre presuntamente de izquierdas de toda la vida, para enfundarse la chaquetilla celeste. Es obvio que tenía alguna en el armario: no hay que olvidar que Torres es el presidente del club de fútbol conocido en toda España como el equipo azulón. Del azulón al azulete hay un matiz tan imperceptible como el hilo de la ambición [u hormigón], el mismo que conduce, antes o después, a la traición. Además, es un antiguo conocido, amigo [digámoslo así], de Francisco Granados desde que ambos coincidieron en el municipio de Valdemoro, donde uno era alcalde y el otro regentaba un bingo.

Como imaginan todos ustedes, la reunión tiene la importancia que requiere el puesto que se rifa, la alcaldía de Getafe, y el suculento botín. No sólo por los personajes presentes sino porque está santificada gracias al iphone del vicepresidente por la mismísima Esperanza Aguirre. Cualquier acuerdo al que lleguen los presentes se convertirá, a pesar de su carácter secreto, en compromiso fiel, de obligado cumplimiento por las partes. ¿Cómo nos hemos enterado de la noticia? ¿Cómo? Nos enteramos y punto. Las fuentes en este tipo de noticias son secretas, al igual que la intención de los cuatro comensales de mantener oculta la reunión. Evidentemente alguno de los cuatro, o incluso la misma presidenta, de espíritu y teléfono presente, largó más de la cuenta para que nos llegara con tanta nitidez; alto y claro. Uno habla con su mujer, con su mejor amigo. ¿No recuerdan el chiste del que naufragó en una isla desierta con una famosa modelo... Y no había nadie cerca, amigo o desconocido, a quien contar las hazañas amorosas que se producían en la arena de la playa. Es terrible. Decidir el destino y el futuro de una ciudad como Getafe y no poder presumir de ello con tu novio, con tu mujer, con tu mejor amigo... Ah,.. las fuentes informativas, los bocazas y el secreto profesional.

Sin embargo, sí tendremos que desechar a algunas de las que podrían ser fuentes fidedignas de esta noticia. La reunión tiene que ver en su esencia más con la traición que con los negocios que se intercalan entre gambas, nécoras y cigalas. Principalmente dos.

En primer lugar hay que destacar, como presunta fuente informativa, a  la otra edil electa de UPyD, Esperanza Fernández Acedo. El problema de esta suposición es que, ante las preguntas del periodista del elbuzon.es, manifestó su desconocimiento sobre la reunión. Pero ¿cómo? Ya es suficientemente grave que, a falta de diez días para que se constituya la nueva corporación, uno de los grupos se lance, cuesta abajo y sin frenos, a una reunión de este carácter. Malo e imprudente es que asista uno sin el conocimiento ni el consentimiento de la otra edil, el cincuenta por ciento de la representación magenta en el Ayuntamiento de Getafe, pero peor es que se atreva, tan novato e ignorante como está demostrando ser en esto de la política, a mezclar apoyos políticos con negocios urbanísticos, sin conocimiento de la otra edil ni de la dirección regional [y mucho menos nacional] de UPyD. Y lo más grave de este triste asunto, el de la traición, es que no le han manejado ni manipulado. Ha ido con prontitud, feliz, encantado con su papel de tonto útil, casi corriendo a la cita con el veneno que se servía entre tanto marisco exquisito. Una trampa para animales estúpidos.

No lo tiene fácil el líder regional de UPyD, Luis de Velasco, ya conozca o ignore la reunión,  para negar que su partido está pactando [ha pactado] con el PP regional algo más que los cargos de la mesa de la Asamblea regional. José Luis Morato  había manifestado su oposición a las subvenciones que otorga el Ayuntamiento al Getafe CF y había hecho público que el Consejo Local de UPyD estaba en contra de la nueva Ciudad Deportiva del Getafe CF que quiere promover Angel Torres. A veces se está preso de las hemerotecas y del mismísimo google. Da la sensación que tras la comida ha empezado a cambiar de idea, claro. No hay nada mejor para el espíritu y el diálogo que  el olor de unos ricos berberechos de las rías, unas buenas almejas  o unas gambitas blancas de Huelva.

Si en la reunión solo se hubiera hablado de política, no se hubiera puesto sobre el mantel la ventanilla del urbanismo local, podríamos pensar, incluso, que se trata de un descuido de Morato, de una torpeza propia de la impaciencia que consume a un político que odia a Pedro Castro, desde posiciones personales enconadas (?) y que expele sin pudor cada vez que abre la boca. José Luis Morato, como apuntamos en la anterior entrada, ya fue candidato del PP en las elecciones de 1991 mientras militaba en Nuevas Generaciones, la cantera política del Partido Popular.

José Luis Morato Gómez ha manifestado esta semana en declaraciones al periódico local Al cabo de la Calle, como resumen de su actitud política, que bien podríamos calificar de esquizofrénica, que “una cosa es nuestro espíritu progresista, dónde nos podemos encontrar ideológicamente, y otra diferente nuestro compromiso con los ciudadanos”. ¿Será eso lo que quería manifestar en la reunión de la marisquería donde se ha pactado el fin de Pedro Castro? El mensaje, al que se adhiren los participantes de la reunión, no se limita exclusivamente a jubilar al que durante 28 años ha sido alcalde de Getafe, sino a laminarle política y socialmente, a aislarle, jubilarle y a pasar una página un tanto indigesta para el gobierno regional, un hueso duro. Esperanza Aguirre, que es muy lista, más casi que los cuatro juntos que se reunieron, más que el hambre si se puede, sabe que solo los enredos que han provocado sus acuerdos en la Asamblea regional con IU y UPyD no serán suficientes para mantener la alcaldía de una ciudad como Getafe. El problema es que ha mandado a un figurín, inexperto en política local, a bailar a la casa del trompo. ¡Hay que laminar a Pedro Castro! Además, Tomás el mentirosillo nos ayuda con sus salidas de tono y sus rabietas de niño malcriado.

El otro personaje víctima de la traición por la comida de Ponteareas es, no podríamos dejarlo de lado, aunque  apenas pinte nada en esta historia como en los cuentos y leyendas de ausentes, es -decíamos- Francisco Felipe González Gervaso, más conocido como "el Lechero". Promotor, constructor y editor del periódico Al cabo de la Calle, se ha gastado en los últimos meses una fortuna, calculamos entre dos y tres  millones de euros, apoyando descaradamente a los candidatos del PP en la zona sur madrileña y en especial a los de Getafe; primero a Carlos González y luego a Juan Soler. Sin  publicidad en los medios, ni interés alguno por ella. Y esperaba a cambio, precisamente, cambiar el color de los alcaldes, teñir de azul el llamado cinturón rojo hasta el pasado 22 de mayo, y obtener -como premio- el cargo de nuevo conseguidor urbanístico. ¡Quién iba a pensar que Ángel Torres, el último favorito de Pedro Castro, se le iba a adelantar y se colocaría sigilosamente en la primera posición de la famosa ventanilla que parte y reparte el bacalao! Hoy, a punto de que Getafe estrene nuevo alcalde y que su “apuesta ” por Juan Soler se haga realidad y, por tanto, llegue el momento de recoger los beneficios, se queda con cara de tonto, casi en tercer lugar, viendo esfumarse el puesto al que aspiraba. Pues no, va a ser que no, por allí mismo se coló Ángel Torres con su chaqueta azulilla para quedarse con las prerrogativas, atributos y regalías. Y casi también se le adelanta hasta la “mosquita muerta” del candidato de UPyD al que tanto ha promocionado y que ahora empieza a rebajar en su valoración personal, pública y periodística. Morato tampoco le necesita, le ha dejado atrás aireando sus modos de nuevo concejal decisivo, no bisagra, sino pieza clave -piensa él- de la nueva arquitectura social del municipio. Así, Felipe González es quizás el personaje, tras Pedro Castro, más perjudicado por la famosa comida de Ponteareas. Una reunión que se va a hacer más famosa y mítica que la foto de las Azores. Él, evidentemente, tampoco es la fuente informativa. Ni siquiera sospechaba que el nuevo PP local le haría de menos tan pronto.
La manera de afrontar la noticia de la reunión no tiene desperdicio y desvela las mentiras tejidas en torno a la comida. José Luis Morato ha asegurado que fue a la comida invitado por el PP y, para justificar que ni estuvo invitada ni se enteró su compañera en la futura corporación, ha manifestado que los del PP le dijeron que fuera solo “porque no se fiaban de Esperanza Fernandez". ¡Sí señor! Eso es lealtad; a los compañeros de partido, y, por qué no decirlo, al propio partido que le ha llevado hasta el Ayuntamiento. Eso, diríamos sin recovecos, es poner los cuernos en toda regla. A sabiendas. Pero bueno, eso ya se veía… la cabra tira al monte. José Luis Morato, por fin, y para arreglar el desaguisado, ha manifestado que sí se habló de urbanismo y, preguntado por la asistencia de Ángel Torres, aseguró que “no podía confirmar ni desmentir su presencia en la comida”.  Al menos parece que es discreto. O tonto.

Por su parte, el gabinete de prensa de Juan Soler ratificó la información sobre la comida y puntualizó que en ningún momento se habló de urbanismo (uno de los dos, Soler o Morato, miente) y que no podían confirmar ni desmentir la presencia de Ángel Torres en la comida. Menuda coincidencia tan extraordinaria. Dos políticos, hablando de la presunta presencia de alguien que los acompañaba, o no, dicen, no niegan su presencia ni la aseguran, dicen al unísono, repetimos, que “no pueden confirmar ni desmentir al cuarto comensal”. Serán ellos, o nos toman por estúpidos, estos políticos mentirosos y descerebrados…  A Ángel Torres, le importa un pepino (si es que todo está contra ellos, pobre verdura) si el mundo piensa o sabe que miente o dice la verdad. El no tiene que dimitir de nada si se comprueba que estuvo, como bien han confirmado con esa tontería que han dicho los dos presuntos políticos.

Efectivamente, en la reunión, como asegura José Luis Morato (tiene más miedo a mentir) aunque oculte cosas, sí se trató del urbanismo. Fútbol, urbanismo y política. Entre los temas urbanísticos, cabe reseñar las dos operaciones que propone el presidente marxista ladrillista: John Deere y la ciudad Deportiva del Getafe CF. A José Luis Morato ya no le parece mal eso del pelotazo del "pirri" . Habrá que anunciarlo, en todo caso, después del verano. Al igual que la subvención. Todo a su tiempo. Ángel Torres se  arrogó la representación de John Deere para su recalificación, urbanización y repartición. Ahora va a demostar a Jesús Neira quién es el que manda en la plaza. Su lancero anda vocendo y anunciando  por las esquinas la buena nueva. El que manda es Ángel Torres. Los lobos andan repartiéndose el botín antes de cazar la presa.

Menudo potaje que hay en el menú del día. El aroma del marisco y del laurel empieza a confundirse con el olor putrefacto de los siempre oscuros y malolientes negocios urbanísticos de los políticos. ¿Para eso quiere José Luis Morato echar a Pedro Castro y, así,  cumplir con su rabieta particular? ¿Para sustituir a un mentiroso por dos? ¿Para que los negocios urbanísticos sean  cosa de Angel Torres y de las grandes empresas que acuden como hienas al olor de algún negocio oscuro? ¿Así pretenden cumplir el programa electoral de UPyD? ¿Esta es la luz y taquígrafos que prometía el candidato del PP, Juan Soler, para los asuntos urbanísticos del municipio? Parecen mentiras electorales. Otras más que caen de la boca de políticos mentirosos al saco de la desilusión.

Esperanza Aguirre ya había bendecido y dado conformidad a los acuerdos y compromisos a los que se llegase o ¿no? en esa disparidad de intereses confluyentes. Siempre y cuando se lamine a Pedro Castro. Hay un odio primitivo, casi secular, arraigado en el alma, ideológico y personal contra el viejo alcalde. Le temen y no le quieren ni siquiera como jefe de la oposición, que ya sería suficiente humillación para el que no ha sabido mirar a su alrededor y ver a los traidores, a los chupones, a los aprovechados, a los corruptos, a sus adversarios, …


Las empresas de Morato
 
José Luis Morato, uno de los dos ediles que ha conseguido el partido de Rosa Díez, asegura dedicarse a la logística a través de sus empresas. Además de impartir cursillos sobre esta materia, ha colaborado junto a otros autores en un libro sobre el tema publicado por la editorial técnica Mc Graw Hill.
Cuatro de las empresas en las que participa José Luis Morato,  de manera mayoritaria o exclusiva, están domiciliadas en dos en Sevilla, dos en Jerez de la Frontera  y una en Getafe. El capital social  de las cinco empresas en las que participa es de 287.300 euros, de los cuales han depositado (la mayoría él) 241.000 euros.

Las sociedades domiciliadas en Andalucía  son Develop Logistics Solutions SL, Aires del Atlántico, SL, Logística a la Hora, SL y Delta Logística Asesores, SA. La empresa "cabecera", Boreal People &Partners, SA., está domiciliada en su casa de Getafe. Casi todas  tienen en su objeto social "la compraventa, arrendamiento, intermediación y explotación de todo tipo de bienes inmuebles...". quizás el punto fuerte de su facturación hasta que la crisis ha mandado a la porra la intermediación inmobiliaria, la urbanización y hasta la logística.

Lo más llamativo de los datos que figuran en el registro mercantil es que no presenta las cuentas al registro mercantil;  en  algunas de ellas desde el año 2007 y en  otras desde el año 2005; ninguna ha completado los depositos de cuentas obligatorios hasta el año 2009.  Poco antes de las elecciones municipales de este año, en marzo y abril, ha depositado las cuentas de los ejercicios de los años 2006, 2007 y 2008 de  su empresa de referencia, la domiciliada en Getafe.  Realizar los depósitos de cuentas en los correspondientes Registros Mercantiles es a de una obligación (Reglamento del Registro Mercantil y Ley de Sociedades) que tienen todas las empresas activas constituidas en el territorio nacional y que José Luis Morato incumple en todas las empresas de las que es administrador. ¿Oculta datos que no puede explicar como cargo público? ¿Es solo negligencia?... El tiempo dirá

Pero lo cierto es que no va poder presumir de eficiencia ni de ser un gestor aplicado y diligente con la normativa mercantil. Un desastre, más bien. ¿Y así, con la falta de trasparencia que rodea a  lo suyo, piensa que podría administrar también nuestros dineros?  Empezamos a tener dudas, dudas razonables, de la propuesta de UPyD; de momento, sólo en Getafe.  ¿Esta es la gente magenta? Pues, nosotros sí lo sabemos, así sabemos que no somos...

1 comentario:

Rubén dijo...

Angel Torres no es el único. Ni en Madrid, ni en Getafe ni en todas España.
Mucha gente cambia de chaqueta según le vaya bien o no.
Siempre que un partido pierde unas eleccioens es curioso como no hay nadie que les haya votado y sin embargo todo el mundo ha votado al que gana.
Me acuerdo en 2004 que parecía que todo el mundo había votado al PSOE y que haber votado al PP era para esconderse. Ahora es al revés, el que dice que vota al PSOE le miran mal y lo que está de moda es decir que vas a votar al PP.