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6 de diciembre de 2008

El tonto y la estulticia de los cojones

El alcalde de Getafe y presidente de la Federación Española de Municipios y Provincias ha conseguido sin esfuerzo, con lo que le gusta eso, salir en todos los periódicos y, además, ser el único protagonista de la información. Lo peor es que no ha sido una buena noticia. De manera imprevista, casi sin enterarse, ha asociado su nombre con la ya triste y famosa expresión de "porqué habrá tanto tonto de los cojones que vota a la derecha", en un alarde de vulgaridad y obscenidad, y que, desde ahora define y aglutina a todos los que no estamos de acuerdo con sus tesis, decisiones y actos. Y aunque no votemos al PP, desde hoy, todos somos unos "tontos de los cojones".

Pedro Castro en estado puro. Si algo ha querido decir, es precisamente lo que ha dicho, aunque haya sido de manera inconsciente, alentado por la osadía que imprime el néctar de los dioses. Exabrupto soez que ridiculiza y descalifica las ideas del contrario, anatema de "estultócrata" contra todos los que no piensan como él, mejor incluso, contra los que no se alinean con él, sus tesis y sus ridículas banderas.

Se destapa como lo que es. Parece que Castro (que no estaba al principio del acto) venía de comer y de darle algo más de lo que puede al ron. Sólo los niños y los borrachos dicen la verdad o lo que ellos creen que es la verdad. Ese es el talante oculto de nuestro alcalde. Es capaz, incluso (eso se lo debe a su gran pericia como embustero) de decir al día siguiente, que él no ha dicho eso,... que sería un comentario en el blog "donde suele chatear con los vecinos" (además de soltar la enésima mentira demuestra que, las más de las veces, ni siquiera lee "su blog").

Su guardaespaldas, el policía municipal que le acompaña, debería haberle quitado el carné; no el de conducir, el de acudir a actos públicos detrás de esas comiditas que pagamos todos, los más y los menos afortunados intelectualmente, incluso los tontos de los cojones. Posteriormente ha llegado a decir que no sabía que le estaban grabando... (¡si el cámara está contratado por el Ayuntamiento para grabar al alcalde en todos los actos públicos y difundirlos a través del blog y de you tube). ¡Cómo creer sus disculpas después de tantas mentiras!

La expresión, burda, prepotente, y maleducada, como la coz de un asno viejo, habría quedado sólo en el "gatillazo" de un político local cansado, al que le hace más daño la edad que la bebida, si no fuera porque además de alcalde de Getafe es el máximo representante de todos los ediles de España. Los años no perdonan. Y esta vez, además de perjudicar a la ciudad, se ha hecho daño, mucho, a él mismo y a su imagen; y a su hijo David Castro, también concejal del Ayuntamiento de Getafe y pretendiente en la sucesión del patriarca municipal.

Internet y la prensa en papel se han convertido en un auténtico infierno, un mar plagado de tiburones para su "presunto" prestigio; ha llegado el momento de releer su famoso artículo de"nadar entre tiburones" ¿Será un nadador herido? Las noticias de todos los medios han derramado un chorro interminable de comentarios de los lectores, en general sensatos y rechazando la filosofía que subyace en la afirmación de Pedro Castro, aunque también se percibe entre los "comentaristas profesionales" que abundan en el espacio digital, esa especie de frentismo o enfrentamiento, división sin matices, ni tonos, entre izquierdas y derechas, entre las dos españas que parece imperar en nuestro país al cabo de cumplir treinta años nuestra primera norma de convivencia.

Hay quienes piensan que él no piensa así, quienes creen o nos quieren hacer pensar que es simplemente un error, un acaloramiento como dice el mismo alcalde, fruto de la pasión que impone a todos sus actos e iniciativas; "se calienta como el pico de una plancha" ha dicho para justificarse.

No acaba de comprender que la posición que ocupa en el ocaso de su vida pública no es compatible con esas maneras prepotentes y dictatoriales que de vez en cuando saca a relucir. Hace, justamente, tres años, por estas misma fechas, y tras otra de sus copiosas comidas, se presentó en la reunión de una asociación de mujeres y, a la vista de la algarabía de las damas, y para zanjar el tumulto, soltó , entre arrogante y petulante, aquello de "p’a chulo, yo y mi pirulo ". Una perla magnífica, tan redonda y brillante o más, incluso, que la que nos ocupa, pero que pasó casi desapercibida, ... En fín, entonces no contábamos con la inigualable ayuda de la ministra de igualdad Bibiana Aido; y, no sé si vale como justificación, pero además de no acabar la carrera de derecho (apenas la empezó), no pudo el pobre cursar "educación para la ciudadanía" en lugar de "formación del espíritu nacional".

Es una lástima. Desde el año 1979, año en el que fue elegido concejal del Ayuntamiento de Getafe e inició su carrera para dirigir los designios de esta ciudad como primer teniente y luego, tras cuatro años, como alcalde, ha tenido tiempo para asimilar el concepto básico y primordial de la democracia y el respeto por las ideas de los demás.

La expresión del alcalde no es sí una pregunta, al igual que el famoso "porqué no te callas". En la misma cuestión va implícita la respuesta. Es una una grosería de patán, una salida del tiesto que nos alumbra y muestra su mundo interior, que le retrata, sin claroscuros, con un dibujo preciso, exacto. ¿Porqué no me votan a mí, excelso defensor de todos los valores humanos, porqué hay gente que no está de acuerdo conmigo? Incomprensible para Pedro Castro que se muestra en ello un poco alelado y estúpido, según las categorías y definiciones que hemos fijado al final de la entrada.

Eso es, precisamente señor alcalde, lo que tiene la democracia; que votan hasta los tontos de los cojones. Y los listos, y los tontos del culo, y los pobres, los ricos, los feos, los guapos, y los tontos útiles, los deslenguados, los que tienen algo que decir y los que no, los tontorrones, los científicos, los obreros, los corruptos, los honrados, los artistas y, así, hasta que nos cansemos, cada uno vota a quién le parece mejor en conciencia o para su bolsillo; es posible, cómo no, ejercer la abstención activa o, simplemente no participar, por desidia o desacuerdo con el sistema. ¿Hay algo más grandioso, mejor estructurado y que represente todos los valores?

Suponemos que entre sus votantes, puede que haya, y los habrá, qué duda cabe, algunos "tontos de los cojones". Incluso, sospechamos, seguro que si mira a su alrededor podría encontrar a algunos terratenientes de toda la vida, constructores millonarios, nuevos ricos, empresarios, ex concejales éticos y no éticos, que según su pensamiento sería extraño que votasen socialista, que eligiesen a Pedro Castro; y ¿cuál es el problema? Ninguno, salvo las mentiras a las que nos tiene acostumbrados.

El alcalde está tenso por el estrés, y "caliente", por el vino, pensamos; lleva semanas intentando camuflar sus propias debilidades y problemas en el Ayuntamiento y en la Federación de Municipios con fuegos de artificio, avanzado al frente de manifestaciones o plataformas, como defensor de causas y reinvindicaciones que su partido no aplica, ni en Getafe, ni en las Comunidades autónomas dónde gobierna como Cataluña, Galicia o Andalucía. No puede protestar, atado como está de pies y manos, contra el gobierno de Zapatero por la escasa financiación y representatividad municipal. Qué esperaba el muy ingenuo, al margen del rollo que se marca de vez en cuando, que "si hace falta, se manifiesta". Alguien tendrá que recordarle cómo se cede suelo público en Getafe para colegios privados,... cómo se adjudica a empresas privadas el mantenimiento de los parques y jardines, la limpieza viaria, como se privatizan servicios culturales, deportivos, publicaciones... En Getafe, sin ir más lejos.

Qué causas más turbias y diversas hay que abanderar para distraer la atención de los vecinos y defender las carencias propias en la gestión del Ayuntamiento con la herramienta de un falso "frente" común ideológico contra el gobierno de Esperanza Aguirre y que sólo esconde la necesidad de permanecer el poder para seguir haciendo lo mismo de siempre: favorecer a sus amigos y ex concejales en los negocios urbanísticos, y defender a ultranza su testamento político a favor de su hijo. Los próximos desarrollos de la ciudad (Plaza del Hospitalillo y El Verdegueral), a pesar de lo dicho anteriormente, jodidos los cooperativistas de PSG y salvados para la causa pública Los Molinos y Buenavista donde sus compañeros de partido no tenían intereses importantes, se llevarán a cabo por compensación o cooperación. ¿Eso no es tomar resoluciones injustas a sabiendas de que lo son? Sin artimañas ideológicas, sin trampas ni cartón.

Es, sin ningún tipo de dudas, el momento de jubilarse. De la FEMP y del Ayuntamiento de Getafe. Proceder a una renovación de las personas y las ideas. Hace falta aire fresco en la gestión municipal. Esa obsesión suya de no reconocer el paso del tiempo contribuye, cada día con más fuerza, a desarbolar la imagen de uno de los alcaldes más veteranos de España. Como decía Rita Barberá, alcaldesa de Valencia y ex presidenta de la FEMP, "es muy posible que si Castro no se va, acabe con la Federación de Municipios y Provincias"; nunca llegará Castro más arriba, ni la FEMP más abajo. No sería bueno para él ni para Getafe que se le recordase, finalmente, por haber acabado con el municipalismo en España. Incluso, los alcaldes del PSOE, no desean, en su fuero íntimo, a pesar del sacrificio del titular y de tener que asumir el error de designación del cargo de presidente de la FEMP, seguir por la misma senda.


Sobre los tontos

Los tontos son legión. Esta verdad que viene confirmada por la autoridad de Dios (como si hiciera falta revelación de una tal perogrullada) es citada más de veinte veces por Tomás de Aquino, que la lee en Eclesiastés 1, 15: "stultorum infinitus est numerus", sentencia de Salomón, dicha en un momento de vehemente desahogo y bajo los efectos del vino (2, 3). "Los necios -dice, a su vez, el salmo- me rodean como avispas". Pero no sólo se podría llegar a oscurecer el sol por la cantidad de tontos que hay. Tomás de Aquino define al menos 22 tipo de necios.

Otro escritor que habla de la tontería es Erasmo de Rotterdam en su "Elogio de la locura", obra capital del renacimiento europeo y podría traducirse como Elogio de la necedad en la que afirma "Diga lo que quiera de mí el común de los mortales, pues no ignoro cuán mal hablan de la Estulticia incluso los más estultos, soy, empero, aquélla, y precisamente la única que tiene poder para divertir a los dioses y a los hombres».

Sócrates dijo que "hay dos clases de tontos: los que gritan y protestan por todo, y los que se callan ante cualquier situación, aunque los últimos molesten menos porque no hacen ruido".

Platón, o la academia platónica, nos auguró el destino de la mayoría de los tontos; "uno de los castigos que tiene el hombre libre por no querer participar en política, es que se acaba siendo gobernado por otros más necios que tu" .

A margen de la filosofía y la literatura culta, nosotros hemos confeccionado un pequeño diccionario de tontos sin más pretensión que el puro divertimento.


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Tonto de los cojones. Muy tonto. Según el alcalde de Getafe es aquel que vota a la derecha, en especial al PP.

El tonto del pueblo. Personaje muy popular del que todos se ríen; la mayoría cree que no siente ni padece. Es el típico lepero, el tonto de coria, el que asó la manteca, el que hizo un pan como unas hostias, el ingenuo que anda todo el día detrás de las chicas para tocarles el culo... Sufre por que es tonto y por las burlas de vecinos y vecinas. Personaje popular que ejerce de bufón, chivo expiatorio de los pecados comunitarios. No suele aplicarse en femenino.

El tonto útil. Da igual el sexo. Es aquel o aquella que se entrega a una causa sin sentirla, con la mayor ignorancia. El máximo representante de esta especie es el "tonto de la bandera", el que se engancha la insignia y abraza una causa y la lidera; por regla general pone en peligro su posición, su familia, incluso su vida, sin saber exactamente por qué. Posiblemente, votaría a Pedro Castro aunque haya militado siempre en el PCE o Izquierda Unida.

Tontuzo. Tonto borrachuzo, también llamado el tonto de la botella. Una buena comida y demasidado vino o ron pueden hacer que a este personaje escupa algún insulto o improperio. No están exentos los elegidos ni los electores. A veces también se le denomina "tonto de la farola", al agarrarse a estos elementos urbanos para mantener el equilibrio.

El tonto del escaparate. Mírenle ustedes por la calle Madrid de Getafe, escudriñando su figura en el reflejo de los escaparates camino del Ayuntamiento. También se dice de aquél que gasta zapatos caros y elegantes con trampa para simular una altura a la que no llega.

Tonto de pacotilla. De poca importancia. Persona insignificante que camina detrás de otros (siempre del mismo o mismos), como si fuera el rabito del perro, oliendo el culo del jefe, alabando y justificando siempre a su mentor. Riéndole las ocurrencias, aunque no tengan ni cochina gracia. Vota lo que vota su jefe; sin vacilar.

Tontorrón. Persona abotijada. Tonto superlativo. Que además de tonto, presume de su necedad.

Tontaina. Bobo. Tonto sin ninguna importancia. Que no merece la pena ni siquiera en su calidad de tonto.

Tontico. Dícese de los hijos de los vecinos con cara de alelados.

Tontín. Dícese del marido que no se entera de los engaños de su mujer. Cuando es la dama la que vive con los cuernos, sumida en la ignorancia y las mentiras del esposo, se cataloga, simple y llanamente, como tonta.

Tonto del bote. También se aplica en femenino. Persona ingenua a la que sonríe la suerte. La expresión tiene su origen en la imaginería popular madrileña. Un mendigo pedía limosna a las puertas del desaparecido convento de San Antonio del Prado en los albores del siglo XIX, donde hoy se encuentra el Hotel Palace. Cierto día festivo, uno de los toros de la corrida de aquel día se saltó la barrera del recinto taurino y enfiló la Carrera de San Jerónimo. Imaginen el alboroto, la algarabía y al peligro. El toro embistió arrollando chulos y manolas y destrozando los carromatos de los feriantes. Al acercarse el astado al pedigüeño, dice la leyenda que permaneció inmóvil como una estatua; el animal le arrimó el hocico, le husmeó y, tras un momento se alejó. Dicen que la fama, tan murmuradora y embustera de común, le atribuyó al mendigo la inocencia y la buena suerte. Con ello llegaron las abundantes y generosas limosnas. También se aplica a personas de origen humilde que se hacen ricas, gracias a la lotería o a una herencia insospechada.

Tontolaba. Contracción de tonto del haba. Tonto sin suerte. Expresión antónima de tonto del bote. Expresión que se ha generalizado y que tiene su origen en la costumbre de poner en los roscones de reyes un regalo y un haba o judía. El que se encontraba la figurita, generalmente un rey mago de plomo, se convertía en el rey de la fiesta, y al que, por su mala fortuna, le tocaba el haba en el reparto tenia que pagar el bizcocho navideño.

Tonto de capirote. Aplicado a la persona muy necia o incapaz que quiere aparentar capacidad, bienes o prestigio social. A veces sustituyen el capirote o bonete puntiagudo por la corbata o el traje de marca. Según Miguel de Unamuno, "es el que con un capirote hace de tonto en las fiestas. Es un tonto de alquiler y casi oficial". Podría parecerse a esa especie designada por Antonio Burgos como "tonto con balcones a la calle", por lo evidente de su estulticia.

Tonto de campeonato. En una competición de tontos, es aquel que, siendo el más tonto, no consigue por muy poco ganar el título. Tonto excelso que anda por la calle como coronado de ramas de laurel. Tonto extremo, sinónimo de tonto de remate. Es feliz con una tiza o con un lápiz.

Tonto de las pelotas o tontolapolla. Persona estúpida e irritante. No confundir con el tonto de la pelotica, más parecido al entrañable tonto del pueblo. Aunque no está descartado que se pueda decir tontalapolla, es preferible usar la tonta el coño o tontaelchocho.

Tonto del culo. Que piensa con esa parte de la anatomía humana y se expresa como tal.

Bobo. Persona de poca capacidad sin inquietudes intelectuales. A veces se aplica bobalicón cuando se quieren añadir algunos matices de candor e ingenuidad. Feliz en su ignorancia.

Alelado. Tonto distraído. Pasmado. Vulgarmente gilipollas o gilipuertas.

Estúpido. Torpe. Lento en aprender y comprender las cosas más simples.

Estulto. Persona necia e ignorante en su sentido más clásico. Son la mayoría. Personas parejas intelectualmente a los asnos. Burro. Que nació tonto; y así morirá.

Atontado. Comportamiento temporal. Que ejerce parcialmente de tonto. Dicho de una persona que no sabe cómo conducirse, que en determinada situación, o durante algún tiempo, se comporta como un necio.

Tonto de solemnidad. Tonto notable o de mucha entidad. Que se comporta con un aire de falsa dignidad. Abundante entres las familias adineradas de siempre y entre la clase políticos o socialmente preponderante. A veces se puede confundir con el tonto de capirote.

Otras acepciones en caso de necesidad: simple, idiota, torpe, necio, majadero, gilipollas, imbécil, zopenco, lelo, memo, cretino, deficiente, anormal, mentecato, asno, borrico, ignorante, lerdo, botarate, papanatas, pazguato, pasmado,..

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Test para comprobar tu grado de agilidad mental.

Otro libro para poner a prueba nuestra inteligencia es "Los acertijos de Sam Loyd". RBA. Barcelona 2007.

1 comentario:

Juan Manuel Alcalá Perálvarez dijo...

Carta abierta recibida en nuestro correo electrónico:


"Estimado Sr. Alcalá:

He oído con cierta resignación, la pregunta que formula el Sr. Alcalde de Getafe, D.Pedro Castro que dice así:
"¿Por qué hay tanto tonto de los cojones que todavía vota a la derecha?"

Sin perjuicio de que intuyo que la pregunta es retórica y no pretende respuesta, sino el insulto a los ciudadanos que piensan diferente (a los ciuadanos que piensan, sería más justo decir), me gustaría poder responder al Sr. Alcalde a través de la exposición de mi caso particular. Es decir, ¿por qué voto a la derecha?. Titularé así pues mi carta abierta a Don Pedro Castro.

¿POR QUE VOTO "TODAVIA" A LA DERECHA?

Excelentísimo Señor.

Desde hace siglos la tradición humanista cristiana ha impregnado nuestra educación. Sostengo que es por ello que nuestras sociedades occidentales, independientemente de que no sean perfectas, son más justas, más humanas, más prósperas y, por qué no decirlo, más libres.
Enseñar al que no sabe es un precepto que refleja el valor de la formación. Es tan importante en nuestra sociedad la formación, la enseñanza a los ciudadanos, que sin ella nuestra capacidad de progresar y hacernos mejores se vería radicalmente cercenada, arrojándonos al pozo de la indigencia intelectual. Al la cloaca de la ignorancia (donde algunos parecen querer asentarse con insistencia). Al fin de nuestra civilización.
Por ello y ante la pregunta que usted formula, no me queda más remedio que hacer gala de mi formación humanista y hacer bueno el mandato; enseñar al que no sabe.

Posiblemente, entre las razones por las que voto a la derecha, se encuentra la evidencia empírica que muestran los resultados de lo gobiernos de izquierdas. Milagrosamente, y siempre por razones ajenas a la acción de Gobierno (cómo no), las dos etapas de gobierno socialista han llevado al país a la ruina económica y, últimamente, al enfrentamiento social. Yo no alcanzo a ver, cómo el incremento exponencial y desmedido de las cifras de desempleo y déficit público, pueden ser entendidos como una política más social y más justa. Porque, señor Alcalde, yo creo en la dignidad de las personas. Y para mí, un indivíduo que trabaja y es libre de determinar sus proyectos, de dirigir su vida y de ser independiente, es mucho más deseable que engrosar la triste estadística, el decaimiento del ánimo de la ciudadanía y el temor que produce el desempleo, aunque sea subvencionado. Sueños rotos, señor Alcalde. Sueños quebrados por la incapacidad de la izquierda para tomar acciones que no sean eslóganes, guerras vacuas, o insultos como los que ustede vocifera.

No alcanzo a ver, señor Alcalde, cómo puede definirse en términos de éxito, conseguir que nuestros estudiantes sean los peor preparados de occidente.Aunque puedo ver con toda nitidez, y escuchándole a usted, por qué a su partido le interesa más cierto tipo de ciudadanos. Ciudadanos sin preparación, sin conocimiento de la historia, sin principios, sin familias por las que luchar y salir adelante. Ciudadanos que ya retrató con nitidez Orwell en su novela; 1984. Aunque dudo que haya tenido el buen gusto de hojearla en alguna ocasión.

Voto a la derecha porque la derecha defiende al individuo. Voto a la derecha porque soy liberal. Voto a la derecha porque rechazo cualquier totalitarismo colectivista y, entre los que aún persisten como un desagradable eccema político, aún queda el socialismo. Voto a la derecha porque no tiene devaneos con regímenes que ahorcan a homosexuales, lapidan a mujeres o practican la ablación a niñas. Voto a la derecha porque es consciente de que los impuestos no sólo no son de la Comunidad de Madrid, sino que tampoco son del Estado. Voto a la derecha porque es la única que entiende que esos impuestos son míos. Que salen de mi bolsillo y de mi trabajo, y que ese dinero que hay en la caja, es falso que "no sea de nadie". Es mío (y de muchos otros que lo pagan, como yo). Voto a la derecha porque propone una educación de principios y de calidad, frente al desastre educativo de las propuestas socialistas. Voto a la derecha porque entiende que el bien para la persona es el trabajo, no un subsidio.

En fin, señor Alcalde, voto a la derecha porque a pesar de individuos como usted mismo, nunca preguntaremos por qué les votan ni llamaremos "tontos de los cojones" a los ciudadanos que depositan su traicionada confianza en ustedes.
Porque ¿sabe usted, sr. Alcalde?, consiguen engañar a muchos, pero no me cabe la menor duda de que en su partido, muchos saben por qué les votan. Sin lugar a dudas ni preguntas retóricas.
¡Vamos que si lo saben!.

Juan José